Finnosummit plantea que México puede aprovechar Open Data y la infraestructura pública digital para acelerar las finanzas embebidas y extender las soluciones fintech a sectores como retail,logística,salud y seguros.

Fotos: FinnosummitEn México,existe una oportunidad que va más allá de implementar Open Data: establecer una infraestructura pública digital (Digital Public Infrastructure,DPI) que permita que los datos abiertos y otros servicios digitales se desarrollen sobre reglas y protocolos comunes.
Así lo plantea Andrés Fontao,director ejecutivo de Finnosummit,en entrevista con DPL News,en la antesala de la décima edición de Finnosummit,que se realizará el 23 y 24 de septiembre en Expo Santa Fe.
Fontao considera que México necesita establecer un protocolo de Open Data como parte de sus políticas públicas y que su adopción debe impulsarse desde el sector público. Como referencia,menciona los modelos implementados en Brasil y Reino Unido,donde,a su juicio,este tipo de esquemas han permitido observar sus beneficios.
El directivo explica que el papel del gobierno debe centrarse en establecer el marco regulatorio,las reglas y los protocolos,además de proteger los intereses de los usuarios. Al mismo tiempo,debe permitir que el sector privado desarrolle propuestas de valor rentables que también contribuyan a mejorar la vida de las personas.
La primera fue B2C (Business to Consumer),con propuestas dirigidas directamente al consumidor y concentradas principalmente en dos áreas: los prestamistas alternativos y los bancos digitales.
Después surgió la ola B2B (Business to Business),impulsada,según Fontao,por cambios en el mercado y por la madurez que alcanzó la industria Fintech.


Andrés Fontao en la inauguración de Finnosummit 2025 en Expo Santa Fe. Foto: Finnosummit
La tercera etapa es resultado de la convergencia entre ambos modelos: las finanzas embebidas (Embedded Finance). En este esquema,empresas que no pertenecen al sector financiero pueden ofrecer servicios financieros directamente a sus clientes al apoyarse en las tecnologías Fintech como una capa tecnológica.
“Creo que estamos ahí ahora”,señala Fontao. Esta nueva etapa,explica,también puede entenderse como B2B2C (Business to Business to Consumer): la tecnología Fintech permite que terceros incorporen servicios financieros a sus propios ecosistemas y los ofrezcan directamente a consumidores,clientes,proveedores o empleados.
“Como parte de esta celebración vimos una oportunidad de expandir nuestro alcance y nuestro impacto a industrias adyacentes donde el fintech está permeando”,afirma Fontao.
El directivo vincula esta expansión directamente con el desarrollo de las finanzas embebidas. En lugar de que fintech sustituya a otras industrias,sus tecnologías funcionan como una capa que permite a empresas de sectores tradicionales incorporar servicios financieros a sus propios productos y distribuirlos dentro de sus ecosistemas.
De esta manera,compañías de industrias como retail,logística o salud pueden ofrecer servicios financieros a sus clientes,proveedores y empleados sin necesidad de convertirse propiamente en instituciones financieras.
Fontao define esta estrategia como un primer intento de explorar el impacto que fintech puede tener en otros sectores. Para ello,Finnosummit seleccionó industrias en las que ya identifica casos de uso concretos.
Una de ellas es el retail,tanto físico como digital,donde destacan ejemplos como Oxxo,Walmart y Mercado Libre.
En el comercio digital también observa una convergencia entre fintech y otro sector relevante: la logística y las cadenas de suministro.
En el caso de salud,señala que una de las principales oportunidades está en facilitar el acceso al crédito para que las personas puedan adquirir mejores servicios,productos y soluciones de bienestar.
Los seguros constituyen el cuarto sector. Aunque Finnosummit lleva tiempo abordando esta industria,Fontao considera que podría estar acercándose a un punto de inflexión.
Estas cuatro industrias serán parte de la agenda que Finnosummit explorará en su décima edición,para la que esperan recibir hasta 3,000 personas. Al mismo tiempo,el evento mantendrá al sector fintech como uno de sus ejes,en un momento en el que la industria ha pasado de ocupar un espacio marginal a tener una mayor presencia en el sistema financiero.
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Fontao también destaca el papel de tecnologías como la Inteligencia Artificial en esta transformación.
Andrés Fontao en la inauguración de Finnosummit 2025 en Expo Santa Fe. Foto: Finnosummit.
Uno de los ejemplos que menciona sobre el impacto de fintech y las nuevas tecnologías está relacionado con el retail y el abandono de carritos de compra.
Al tener capacidad para intervenir en los métodos y medios de pago,una empresa puede incorporar modelos de orquestación de pagos o esquemas de Merchant of Record (MoR) para facilitar las transacciones e incluso reducir su costo,explica el CEO de Finnosummit.
Fontao también menciona tendencias como el comercio agéntico y la posibilidad de introducir stablecoins propias. Aunque reconoce que se trata de desarrollos todavía muy futuristas,considera que podrían adquirir mayor relevancia si logran incorporarse a sectores con casos de uso concretos.
Recuerda que en aquella época escuchó a una banquera española definir los datos como “el petróleo del siglo XXI”. Para el directivo,esa idea conduce a una de las principales discusiones alrededor del Open Banking: quién tiene la propiedad y el control de los datos.
Las empresas,reconocen el valor económico de la información,pero la apertura de sistemas de Open Banking plantea una pregunta fundamental: si los datos pueden ser compartidos entre distintas instituciones,¿a quién pertenecen?
Fontao sostiene que en esta discusión suele olvidarse que los datos corresponden al consumidor. Desde su perspectiva,el temor de las empresas está relacionado con perder el control sobre esa información y,en última instancia,sobre la relación con sus clientes.
Sin embargo,aclara que reconocer al consumidor como titular de sus datos no significa trasladar al sector público el control sobre su monetización.
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